Strudel de manzanas



En esta época de frutos secos, setas, cocido y magostos, las manzanas son un poco el oasis en medio del desierto.

Este año hemos tenido la suerte de recoger una de las últimas cosechas de unos manzanos que desgraciadamente pasarán a mejor vida el año que viene, y que trasplantó mi bisabuelo hace ya un montón de años, porque todo el mundo decía que aquellas manzanas eran las más ricas que había.

El caso es que son pequeñitas y siempre mantienen el aspecto de la fruta verde, y, como la mayoría de la fruta de campo, todas tienen algún picazo o la herencia de algún bichillo que también quiso testear su calidad, pero cuando le hincas el diente la cosa cambia, y son inesperadamente muy dulces y sabrosas, así que yo las uso para todo: la papilla de mi hijo, compota y asadas, tatines, strudels, ensaladas (ay! qué ricas en ensalada)...

Para disfrutar de las poquitas que van quedando le decimos adiós con este strudel caserito que estaba de rechupete, doy fe.
Esta receta de strudel es tal cual la hace mi madre, por eso no he querido cambiar nada: está delicioso y es muy sencillo de hacer, además, a mí me encanta porque es muy difícil estropearla, se hace muy rápido y se puede llevar a casi cualquier sitio.
Eso sí, como todos los hojaldres es mejor comérselo cuanto antes para que se mantenga crujiente, y no conservar nunca en la nevera.



INGREDIENTES

5 o 6 manzanas medianas
2 cucharadas de mantequilla
2 cucharadas de azúcar
1 puñado de pasas
1 vasito de vino dulce
1 masa de hojaldre
1 huevo batido para pintar


PREPARACIÓN

Ponemos a remojar las pasas en el vino dulce. Precalentamos el horno a 180 grados mientras pelamos y fileteamos las manzanas.
En una sartén las rehogamos con la mantequilla a fuego medio hasta que estén un poco doraditas y les añadimos el azúcar, rehogamos un poco y añadimos las pasas. Rehogamos bien mientras va cogiendo color y le añadimos el vino dulce de emborrachar las pasas.




Mientras las manzanas van cogiendo color disponemos la masa de hojaldre y vamos vertiendo el contenido de la sartén (cuidado con verter demasiado líquido, pues si las manzanas se han cocinado bien con el vino, debería sobrarnos una cucharada y media, más o menos) en la parte central del hojaldre y lo tapamos con los laterales de la masa, cerrándolo como un sobre, aunque esto es opcional, la cuestión es cerrarlo.





Pintamos con el huevo batido, al que añadiremos una cucharada de azúcar antes de batir para endulzarlo, e introducimos en el horno unos 15 minutos hasta que quede bien doradito.


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