Tarta de queso Tetilla con Membrillo


Esta tarta no es más que un intento, un delicioso intento con mucho éxito y un resultado más que recomendable.

Con el paso de los años, y tras haberla publicado en el segundo libro de mi suegro Benigno, se ha convertido en el postre clásico de muchos restantes y también en el de muchas casas.

La tetilla es un queso de forma peculiar y muy cremoso que suele tomarse con dulce de membrillo, y se presta muy bien a estas tartas, aunque también se puede probar con otros quesos.

No deja de ser una tarta de queso tradicional con regusto a tetilla y cobertura de membrillo: cheesecake gallega (ailelelo y olé).
Sencilla, baratita y resultona, está muy bien para llevar y es siempre muy agradecida.

Fresca y de sabor muy agradable, tiene el regusto a infancia que nos trae la mezcla de la tetilla y el dulce de membrillo.

Probad a hacerla en vasitos de cristal como los de los yogures, o en chupitos, ideal para sorprender.

Aquí os dejo la receta para Thermomix, pero si queréis hacerla a mano tenéis la receta en el segundo libro de los Larpeiros.


INGREDIENTES


BASE

1 paquete de galletas. (unas 30)
30 gr de azúcar
100gr de mantequilla

TARTA DE TETILLA


  • 200 gr de Leche
  • 1 Paquete de queso fresco tipo philadelphia
  • 300 gr de Tetilla
  • 10 gr de Gelatina Neutra (1 Sobre)
  • 5 Cucharadas Colmadas de Azúcar
  • 1 Brick de nata (200 ml)

COBERTURA


  • 1 Tarrina de Membrillo
  • 1 sobre de gelatina en polvo


PREPARACIÓN

Lo primero es precalentar el horno a 200º, triturar las galletas con la mantequilla y el azúcar unos 30 segundos, 37 º, Velocidad 3, hasta que quede una pasta más o menos homogénea, a vuestro gusto. 

Extendemos la mezcla sobre un molde desmoldable e introducimos en el horno unos 10 minutos para que la base quede más crujiente.


Añadimos al vaso la leche, el queso y la tetilla y programamos 20 segundos, velocidad 5 a 7 y, a continuación, programamos 3 minutos, 37º velocidad 3.

Mientras, montamos la nata con el azúcar, bien fría de la nevera, en la Thermomix con mucho cuidado o, preferiblemente, con varilla.

Añadimos la gelatina al vaso y programamos otros 2 minutos, velocidad 3. Yo suelo echarle unos 7 gr (más o menos) de gelatina, pero esto también es según el gusto de cada uno.

Añadimos la nata y envolvemos suavemente con la espátula para que no se baje, vertemos con cuidado sobre la base y reservamos hasta que enfríe, que será cuando la metamos en la nevera.

Una vez hayan pasado unas horas ya podemos preparar la cobertura de membrillo.

Preparamos la gelatina siguiendo las instrucciones del fabricante y mezclamos con el membrillo, batimos con la batidora a velocidad baja para no formar demasiada espuma.

Dejamos templar y vertemos sobre la tarta, dejamos enfriar y metemos en la nevera.


Me atrevería a decir incluso que esta tarta se puede congelar y todo, aunque a nosotros, como siempre, no nos da tiempo a comprobarlo.

Aquí podéis verla acompañada del Flan de Leche Condensada que preparó mi madre. Ya sé que las fotos no son muy profesionales, pero la verdad es que estaba, como siempre, deliciosa y muy fresquita. 

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