Mermelada de Pimientos de Arnoia

Hace unos días, Bea, una seguidora del blog, me preguntó si tenía alguna mermelada de tomates.
Todavía no la he preparado, pero hace tiempo que tenía ganas de hacer alguna mermelada de tomate o pimiento.
Hablando un poco del tema, Bea me contó que hacía una mermelada de pimientos rojos que estaba buenísima, y también que con ella preparaba una magdalenas de queso de cabra con mermelada de pimientos que, ya sólo con oírlo, se me saltaban los lagrimones.
Hablando un poco más, Bea me mandó las dos recetas, como Marcos me había dicho que el helado de pimientos de Arnoia que probó este verano en la Festa do Pemento de Arnoia estaba delicioso, y aprovechando que tenía unos pimientos de Arnoia que me habían regalado, me decidí a preparar esta mermelada con esta variedad de pimientos que tanto nos gustan.
Ya solo me falta hacer las magdalenas. porque la mermelada está de escándalo.
Nunca hubiese imaginado que me iba a gustar tanto. Creí que la costumbre de probar dulce algo que siempre es salado no me gustaría, pero la verdad es que esta mermelada está deliciosa. Conserva el sabor característico del pimiento y el dulce aún lo realza más. Es consistente, brillante y muy sabrosa.

INGREDIENTES

1 KG DE PIMIENTOS DE ARNOIA
300 GR DE AZÚCAR
30 GR DE VINAGRE
1 PIZCA DE SAL
1 VASO DE AGUA

PREPARACIÓN

Lavamos y abrimos los pimientos para quitarle las semillas y el rabo.
Agregamos al vaso de la Thermomix y programamos 15 segundos, velocidad 4.
Agregamos el resto de los ingredientes y programamos  50 minutos, temperatura Varoma, velocidad 2.

Si queremos prepararla a mano sólo tenemos que poner una tartera al fuego con los pimientos troceados y el resto de los ingredientes, y mantener hirviendo y removiendo de vez en cuando más o menos una hora, hasta que la mermelada adquiera su consistencia.

Mientras, lavamos un tarro y su tapa (mejor si están del lavavajillas, dejamos secar y usamos sin más).
Introducimos el tarro con 1/3 de agua en el microondas y dejamos hervir un par de minutos.

Una vez terminado el tiempo, ponemos un cuchillo de metal en el tarro para que absorba el calor y vertemos la mermelada hasta que rebose. Tapamos con fuerza y ponemos boca abajo, manteniéndolo así 24 horas.

Así, en teoría, nos aguantaría unos 3 meses, pero si queremos que aguante un año sólo tenemos que hervir el tarro, cerrado y lleno, en agua otros 15 minutos.



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